El Extraño Dinosaurio de El País
Hallada en Castellón una nueva especie de dinosaurio
'Smeagol' medía poco más de dos centímetros de longitud, tenía tres pares de patas y era casi transparente
Al pinchar en el enlace se justificó mi escepticismo y recuperé mi innata tranquilidad... El Gollumjapyx smeagol no es un dinosaurio, sino algo mucho más interesante (al menos para mí): una especie de dipluro cavernícola gigante ("gigante" para ser un dipluro, no se hagan ustedes ilusiones)... un poquito de búsqueda en Google y aquí tienen la imagen del "dinosaurio":

El Gollumjapyx smeagol, extraño para ser un dinosaurio, ¿no?
Todo un hallazgo por sí mismo, que no hubiera tenido repercusión en los medios de comunicación si no fuera por la afortunada elección del nombre: Gollumjapyx smeagol, por supuesto, en honor del principal y más interesante personaje (al menos para mí) de El Señor de los Anillos, todos ustedes lo conocen y coincidirán conmigo en que el nombre es muy acertado, visto el aspecto y el comportamiento del bicho en cuestión. Así que nuestro humilde dipluro cavernícola gozará de los cinco minutos de celebridad que le corresponden según Andy Warhol, gracias al éxito de la película de Peter Jackson (que no al del libro de Tolkien).
Pero esta entrada de blog quería ir por otro lado. La anécdota es un fiel reflejo del estado de la cultura científica en España... ¿No resulta triste que un periodista de El País meta la pata de ese modo? ¿No es chocante que a una persona culta no le extrañe en absoluto que exista un dinosaurio con seis patas y transparente? ¿No es triste que las noticias de ciencia se dejen en manos de ciudadanos como éste? Me consta que El País tiene en su plantilla a grandes profesionales del periodismo científico (seguramente los mejores de España): Malén Ruíz de Elvira, Alicia Rivera... Precisamente por eso, resulta más triste el fallo. Si en el medio que presta más atención a la Ciencia ocurren estas cagadas, ¿qué no ocurrirá en los demás periódicos, por no hablar de la televisión.
He estado intentando encontrar el origen de la confusión del redactor y cada una de las posibilidades la encuentro peor... Primero, el error de pensar que se trata de una especie extinta (¿tan difícil resulta creer que aún encontremos nuevas especies de seres vivientes en nuestra maltrecha Naturaleza?). Este error aún persiste en la web de El País, que en ningún momento deja claro que la especie se encuentra vivita y coleando en nuestras cuevas. Segundo, la confusión del concepto "animal cavernícola" (que decía la nota de prensa de la Agencia Efe), que el redactor tomó por sinónimo de "dinosaurio", evidentemente relacionando las cavernas con la prehistoria, como si no existieran estos interesantes hábitats en la actualidad, y, por si fuera poco, seguramente teniendo en mente al "hombre de las cavernas" más que a los dinosaurios (ya se sabe que un porcentaje elevado de la población piensa que todos aquellos bichos vivieron más o menos en la misma época, echen la culpa al bikini de Rachel Welch o a Los Picapiedra).
Pero lo peor de todo es que el autor del titular no parece haber leído la nota de prensa que ha usado como cuerpo para el artículo, ya que ahí se deja bien claro que: "El Gollumjapyx smeagol es un invertebrado de poco más de dos centímetros de longitud, con tres pares de patas, casi transparente y con aspecto de insecto que, según las fuentes, es uno de los mayores depredadores que se conocen del medio subterráneo europeo". O peor, quizás esta descripción le pareció corresponder a un dinosaurio, quizá por aquello de "uno de los mayores depredadores", palabras que casi siempre se asocian a los dinosaurios.
En fin. Ahora mismo, más de 24 horas después de su primera publicación, alguien con mejor criterio ha corregido, por fín, el titular de El País Digital, que ahora reza: "Una especie de artrópodo descubierta en Castallón (sic), bautizada con el nombre de un personaje de "El Señor de los anillos". Sin embargo, persiste el error de utilizar el pasado ("medía", "tenía", "era") como si fuera un animal extinto... Aunque seguramente, después de todo y en vista del poco interés de nuestra sociedad por la Naturaleza, acabemos también extinguiéndolo. Al fin y al cabo, Gollum acabó sus días en la lava del Monte del Destino, ¿no?. Quizás sea también éste el destino de nuestra querida Biodiversidad: "Desde los abismos, llegó su último lamento ¡Tesssoro! y desapareció para siempre".